¿A qué huele?

Irache Ancín Fernández
A tan solo unos 20 minutos de llegar, ya veo a lo lejos la Sierra de Codés, señal inequívoca de que mi destino está muy cerca. Y por fin 20 minutos después aparece Torres del Río, cuánto te echaba de menos. Y no es por menospreciar tu belleza, desde mi terraza te veo y quedo siempre asombrada, tú mar, tus edificios, tu historia. Pero es que Navarra tiene una belleza especial Barcelona.

Me bajo del coche y ya puedo olerlo, un olor especial que solo aquellos que quieren su tierra pueden apreciar. Y yo lo hago especialmente porque hacía mucho que estaba fuera. Huele a campo, a pueblo, a huerta, a tradición y modernidad, a conservas, a blanco y rojo. Huele a ti, Navarra.Y tengo que reconocer que me cuesta vivir sin ti, pero siempre te recuerdo, te defiendo, te admiro, te muestro cada vez que puedo a aquellos que no te conocen, porque te llevo siempre conmigo. Y llevo siempre a Torres del Río, ese pequeño pueblo que pasa desapercibido en el mapa y que sin embargo es un lugar que todos deberían visitar alguna vez en la vida. No sé muy bien que tiene pero siempre he sabido que era especial y ahora que pasa mucho tiempo cada vez que te veo lo tengo mucho más claro.

Tal vez sea tu historia, tus casas, el Camino de Santiago, el Santo Sepulcro, no lo sé, no sabría dar respuesta si me lo preguntasen, simplemente diría que merece la pena recorrer tus calles. Descubre la magia de un pueblo en pleno Camino de Santiago, descubre Torres del Río